Filacoste

Por qué una pieza el doble de grande cuesta cuatro veces más

Qué le pasa de verdad al coste cuando mueves el porcentaje de escala en el laminador, hacia arriba y hacia abajo.

Escrito por Álvaro Melgar Merenciano·

Maqueta blanca de un edificio sobre una peana, fotografiada de lado.

Escribes 200 % en la casilla de escala del laminador y el peso pasa de 60 a 480 gramos. Ocho veces más plástico. La reacción normal es pensar que la pieza va a costar ocho veces más.

Cuesta cuatro. De 5,11 € a 19,88 €.

Y al revés pasa algo peor: si la achicas a la mitad gastas una octava parte de plástico, y te ahorras un 36 %. Este artículo explica por qué las dos cosas.

El volumen sube al cubo, y eso sí es exacto

Cuando escalas una pieza al 200 % no la haces el doble de grande en un sentido: la haces el doble de ancha, de alta y de profunda. Dos por dos por dos son ocho.

Esa parte no es una estimación, es geometría: si multiplicas cada dimensión por un número, el volumen se multiplica por ese número al cubo. Y el peso va con el volumen.

Lo que le pasa a la pieza de referencia (60 g, 5 h 30) al cambiar la escala.
EscalaPesaTardaPlástico
50 %7,5 g41 min×0,125
75 %25,3 g2 h 19×0,42
100 %60,0 g5 h 30×1
150 %202,5 g18 h 34×3,4
200 %480,0 g44 h×8
250 %937,5 g85 h 56×15,6
300 %1.620 g148 h 30×27

Un 50 % más de escala ya son tres veces y media el plástico. Un 300 %, veintisiete veces: 1,6 kilos de una pieza que empezó pesando sesenta gramos.

En esta tabla el tiempo sube también al cubo, porque en una pieza con relleno el tiempo va pegado al volumen. Más abajo hay una sección entera sobre cuándo eso no se cumple.

El coste no sube al cubo

Aquí está lo que rompe la intuición. El plástico se multiplica por ocho, pero el coste de la pieza no:

Coste y precio según la escala, con el recargo por defecto del 50 %.
EscalaCostePrecioSobre la base
50 %3,26 €4,89 €×0,64
75 %3,89 €5,83 €×0,76
100 %5,11 €7,66 €×1
150 %10,12 €15,18 €×1,98
200 %19,88 €29,81 €×3,89
250 %35,96 €53,94 €×7,04
300 %59,96 €89,94 €×11,73

El motivo es el de siempre en este sitio: tu tiempo no escala. Retirar la pieza, limpiar la cama y empaquetar cuesta el mismo cuarto de hora tanto si la pieza pesa siete gramos como si pesa medio kilo.

Y fíjate en el 150 %: ahí el coste se multiplica casi exactamente por dos. Si alguien te pide «el doble de caro», eso no es el doble de tamaño, es un 50 % más de escala.

Al doble de tamaño, tu tiempo deja de mandar

La pieza normal tiene un reparto muy desequilibrado: tu tiempo es el 59 % del coste y el material solo el 23 %. Al doble de tamaño se da la vuelta:

De dónde salen los 19,88 € de la pieza al 200 %.
ConceptoImportePeso
Material (480 g)9,60 €48,3 %
Amortización de la máquina (44 h)4,95 €24,9 %
Tu tiempo (15 min)3,00 €15,1 %
Fallos (10 %)1,53 €7,7 %
Electricidad0,79 €4,0 %
Total19,88 €100,0 %

Tu cuarto de hora ha pasado del 59 % al 15 % sin que hayas cambiado nada de lo que haces. Ahora manda el plástico, y por primera vez tiene sentido pelear el precio de la bobina.

Puedes verlo tú mismo en la calculadora con la pieza al 200 %.

Achicar una pieza apenas ahorra

Esta es la otra cara, y en la práctica es la que más dinero cuesta, porque la gente escala hacia abajo pensando que abarata mucho.

Al 50 % la pieza pesa 7,5 gramos y tarda 41 minutos. El plástico baja de 1,20 € a 15 céntimos. Y el coste total baja de 5,11 € a 3,26 €: un 36 % menos, no un 87 %.

El desglose explica por qué: a ese tamaño tu tiempo es el 92 % del coste y el material el 4,6 %. Ya no estás vendiendo plástico, estás vendiendo el rato de atender la impresora.

Compruébalo en la calculadora con la pieza al 50 %: el material desaparece de la gráfica.

La conclusión práctica es incómoda pero útil: en piezas pequeñas, rebajar el precio porque «es chiquitita» es regalar tu tiempo. Una pieza de 7,5 gramos no cuesta ocho veces menos que una de 60; cuesta un tercio menos.

El límite no es el dinero: es la bobina y el reloj

Antes de aceptar un encargo escalado, mira estas dos columnas, porque suelen decidir más que el precio:

Lo que exige cada escala en material y en días de máquina, a doce horas al día.
EscalaBobinas de 1 kgDías de impresora
150 %0,201,5
200 %0,483,7
250 %0,947,2
300 %1,6212,4

Al 250 % te comes una bobina entera en una sola pieza. Al 300 % necesitas más de una bobina y media, y como el carrete se te acabe a mitad de impresión, con un color que no puedas igualar, tiras las 148 horas.

Y esas 148 horas son doce días con la máquina doce horas al día. Doce días en los que no imprimes nada más. Eso no sale en el precio de la pieza, pero sale en el punto de equilibrio del mes.

Hay además un límite físico obvio: al 300 % la pieza también mide el triple, y puede que no quepa en tu cama de impresión. Eso lo ves antes que ninguna cuenta.

Una pieza grande o ocho pequeñas

Las 44 horas de la pieza al 200 % no son solo un plazo: son ocho piezas normales que no vas a imprimir. Conviene ver qué sale mejor.

Las mismas 44 horas de impresora, en una pieza grande o en ocho normales.
 Una al 200 %Ocho al 100 %
Lo que cobras29,81 €61,31 €
Lo que te cuesta19,88 €40,88 €
Beneficio9,94 €20,44 €
Tu tiempo15 min2 h

Las ocho pequeñas dejan el doble de beneficio: 20,44 € frente a 9,94 €. Con la misma máquina y las mismas horas.

Pero mira la última fila antes de decidir. Esos 10,50 € de más te cuestan una hora y tres cuartos de tu tiempo, entre retirar, limpiar y empaquetar siete veces más. Salen a 6 € la hora: la mitad de lo que vale tu hora en esta misma calculadora.

Así que la respuesta depende de qué te sobra y qué te falta. Si lo escaso es la impresora, las ocho pequeñas ganan de calle. Si lo escaso eres tú, la pieza grande te paga mejor cada minuto que le dedicas. Y si vendes las dos cosas, ya sabes cuál poner en la cola cuando la máquina está libre y tú no.

Cuándo el tiempo no sube al cubo

Toda la tabla da por hecho que el tiempo escala igual que el volumen. En una pieza sólida o con relleno alto se cumple bastante bien, porque casi todo el tiempo se va en rellenar.

En una pieza hueca o de paredes finas, no. Ahí el cabezal recorre sobre todo contornos, y los contornos crecen con la superficie, que va al cuadrado y no al cubo. Si tu pieza es de ese tipo, el tiempo al 200 % no se multiplica por ocho sino por cuatro:

La misma pieza al 200 %, según cómo escale el tiempo.
Cómo escala el tiempoTardaCosteSobre la base
Con el volumen (pieza rellena)44 h19,88 €×3,89
Con la superficie (pieza hueca)22 h16,72 €×3,27

La diferencia entre las dos es de 3,16 €, menos de lo que cambia el material. Es decir: aunque te equivoques de lado en esta suposición, la conclusión del artículo no se mueve.

Y de todas formas no hace falta suponer nada: lamina la pieza escalada y mira el tiempo que te da el laminador. Ese número es tuyo y es exacto.

Estirar no es lo mismo que escalar

Hay un caso muy común que no sigue la regla del cubo: cuando no agrandas la pieza entera sino que la estiras en un solo eje. Un soporte más alto, un separador más largo, una caja más profunda.

Ahí multiplicas una sola dimensión, así que el volumen sube en la misma proporción, no al cubo:

La misma pieza estirada solo a lo alto, sin tocar el ancho ni el fondo.
CambioPesaTardaCoste
Un 50 % más alta90,0 g8 h 156,16 €
El doble de alta120,0 g11 h7,22 €
El triple de alta180,0 g16 h 309,33 €

Compara la fila del medio con la tabla de antes: el doble de alta cuesta 7,22 €; el doble de todo cuesta 19,88 €. Casi tres veces menos, y las dos cosas se dicen igual de rápido por teléfono.

Por eso merece la pena preguntar qué quiere exactamente el cliente cuando dice «más grande». Si lo que necesita es que le quepa algo dentro, casi siempre basta con estirar un eje, y eso cambia el presupuesto por completo.

Escalar también escala los agujeros

Esta no es una pega de dinero, pero se lleva por delante la mitad de las piezas escaladas, así que conviene decirla antes de aceptar el encargo.

Cuando escalas, escala todo. Un agujero pensado para un tornillo M3 mide 3 mm; al 200 % mide 6 mm, y ahí ya no entra un M3. Lo mismo con el hueco de un rodamiento, el paso de una rosca, el diámetro de un eje o la holgura de una tapa que encajaba justa.

Las paredes también crecen. Una pared de 1,2 mm pensada para tres perímetros pasa a 2,4 mm, lo que no rompe nada pero sí cambia el tiempo y el peso que has calculado.

Y al revés es peor: al 50 %, esa pared queda en 0,6 mm. Si tu boquilla es de 0,4 mm, el laminador tiene que decidir qué hacer con medio perímetro, y lo normal es que la pieza salga frágil o directamente hueca donde no debía.

La regla práctica: escalar es seguro en piezas decorativas y arriesgado en piezas que tienen que encajar con algo. Si la pieza lleva tornillos, imanes o rodamientos, no la escales: reházla con las medidas nuevas y cobra ese rato como tiempo de diseño.

Qué hacer con esto al presupuestar

No multipliques el precio por el cambio de escala. Es el error directo. Si te piden la pieza al doble y cobras el doble, pierdes: cuesta casi cuatro veces más.

Tampoco lo multipliques por ocho. Es el error contrario y también existe: sale un precio de 61 € por algo que cuesta 19,88 € producir, y el cliente se va.

Cobra las piezas pequeñas por lo que valen. Una miniatura de 7,5 gramos cuesta 3,26 €, no 64 céntimos. Si la vendes a un euro estás pagando por trabajar.

Pon un mínimo por pedido. Es la consecuencia natural de lo anterior: por debajo de cierto tamaño, el coste deja de depender de la pieza y pasa a ser casi todo tu tiempo, y ese suelo conviene tenerlo escrito.

Mira las horas antes que el precio. Un encargo al 300 % ocupa la máquina doce días. Si te lo pagan bien pero te deja sin impresora dos semanas, sigue siendo mal negocio, y eso sale en la cuenta de cómo presupuestar un encargo.

Hazlo con tus cifras

El atajo es no fiarse de ninguna regla y dejar que el laminador te dé los dos números.

Uno. Lamina la pieza al tamaño que te piden, no al original, y apúnta los gramos y el tiempo que te da.

Dos. Mételos en la calculadora de coste, dejando tus minutos de manipulado igual que siempre: ese es justo el campo que no debe cambiar con la escala.

Si no puedes laminarla todavía, la regla del cubo te da una estimación razonable: multiplica los gramos por la escala elevada al cubo. Al 130 % son 2,2 veces; al 170 %, 4,9 veces.

Y si lo que cambia no es el tamaño sino el material, el efecto es muchísimo menor: está calculado en cuánto cuesta imprimir en PETG, ABS o TPU.

¿Quieres el número exacto de tu caso? calculadora de coste de impresión 3D hace la cuenta completa con tu filamento, tu tarifa de la luz y tu impresora, y te deja el presupuesto listo para copiar.

Preguntas frecuentes

Si escalo una pieza al doble, ¿cuánto más cuesta?

Unas cuatro veces más, no ocho. La pieza de referencia pasa de 5,11 € a 19,88 €: se multiplica por 3,89.

El plástico sí se multiplica por ocho, pero tu cuarto de hora de manipulado sigue siendo el mismo, y en la pieza normal ese cuarto de hora era el 59 % del coste.

¿Por qué el doble de tamaño son ocho veces más plástico?

Porque al escalar multiplicas las tres dimensiones a la vez: el doble de ancho, de alto y de profundo. Dos por dos por dos son ocho.

Eso no es una estimación, es geometría. Al 150 % son 3,4 veces el plástico y al 300 %, veintisiete veces.

¿Cuánto ahorro si hago la pieza más pequeña?

Mucho menos de lo que parece. Al 50 % gastas una octava parte de plástico pero el coste solo baja un 36 %: de 5,11 € a 3,26 €.

A ese tamaño tu tiempo es el 92 % del coste y el material solo el 4,6 %. Rebajar mucho el precio de una pieza pequeña es regalar tu tiempo.

¿A qué escala se dobla el coste?

Al 150 %. Ahí la pieza pasa de 5,11 € a 10,12 €, casi exactamente el doble.

Es un buen número para tener en la cabeza: «el doble de caro» es un 50 % más de escala, no el doble de tamaño.

¿Cuánta impresora ocupa una pieza escalada?

Al 200 %, 44 horas: casi cuatro días con la máquina doce horas diarias. Al 300 %, 148 horas y media, que son doce días.

Ese suele ser el límite real de un encargo grande, más que el precio: doce días en los que no imprimes ninguna otra cosa.

¿Cuánto filamento necesito para una pieza al 300 %?

1.620 gramos, más de una bobina y media de un kilo. Al 250 % son 937,5 gramos, casi una bobina entera en una sola pieza.

Conviene mirarlo antes de empezar: si el carrete se acaba a mitad de impresión y no puedes igualar el color, se pierde toda la impresión.

¿El tiempo de impresión sube siempre al cubo?

En piezas sólidas o con relleno alto, sí, porque casi todo el tiempo se va en rellenar. En piezas huecas o de paredes finas sube más despacio, con la superficie.

La diferencia es menor de lo que parece: al 200 %, con el tiempo al cuadrado la pieza cuesta 16,72 € en vez de 19,88 €. Lo exacto es laminarla y mirar el tiempo real.

¿Puedo multiplicar el precio por el cambio de escala?

No, y es el error más común. Si cobras el doble por una pieza al doble de tamaño pierdes dinero, porque cuesta casi cuatro veces más.

Multiplicar por ocho tampoco vale: saldría un precio de más de 61 € por algo que cuesta 19,88 €. Lo correcto es volver a calcular con los gramos y las horas reales.

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