Filacoste

Las horas que no facturas y lo que le hacen a tu precio

Laminar, buscar modelos, fotografiar, contestar mensajes, aprender. Todo eso es trabajo, y no está en los 15 minutos que cobras por pieza.

Escrito por Álvaro Melgar Merenciano·

Despertador de mesa antiguo sobre una superficie gastada, fotografiado en blanco y negro.

Todas las guías de este sitio cobran 15 minutos de trabajo por pieza. Es el rato de preparar la impresión, despegarla de la cama, limpiarla y empaquetarla.

Pero tú sabes que no le dedicas quince minutos a esto. Le dedicas tardes enteras.

Esta guía va de esa diferencia, y de un número que sale al final y que no es agradable: si vendes doscientas piezas al año y le echas cinco horas a la semana, tu hora vale 4,27 €.

Lo que el cálculo sí cuenta

Empecemos por lo que ya está contado, que no es poco. La calculadora paga tu mano de obra a 12 € la hora, y las guías le ponen 15 minutos a cada pieza.

Con doscientas piezas al año eso son 50 horas de trabajo facturado, o sea 600 € que sí están dentro del precio.

Y están bien contados: esos quince minutos son reales, los dedicas, y cada pieza que vendes te los paga. Puedes verlos en la cuenta de la pieza de referencia, donde la mano de obra pone 3,00 € de los 5,11 € que cuesta.

El problema no es lo que está contado. Es todo lo demás.

Lo que no entra en esos quince minutos

Haz memoria de la última semana. De todo esto, ¿cuánto hiciste?

  • Buscar o diseñar el modelo. Rebuscar en los repositorios, probar tres, que ninguno encaje, acabar modificándolo tú.
  • Laminar y volver a laminar. Ajustar orientación, soportes, perfiles. Mirar el tiempo estimado y no gustarte.
  • Vigilar la primera capa, que es el rato que no te vas de la habitación.
  • Fotografiar las piezas para venderlas, y editar las fotos.
  • Escribir los anuncios, los títulos, las descripciones, los precios.
  • Contestar mensajes de gente que pregunta y no compra.
  • Ir a por el paquete, a la oficina de correos, a comprar cajas.
  • Aprender. Vídeos, foros, probar un material nuevo, leer por qué salió mal aquello.
  • La contabilidad, las facturas, los impuestos.

Nada de eso está en los quince minutos. Y nada de eso es opcional: sin ello no hay piezas que vender.

Cuánto de tu tiempo está facturado

Pon las horas que de verdad le dedicas a la semana y mira la última columna.

Horas facturadas frente a horas dedicadas, vendiendo 200 piezas al año con 15 minutos cobrados por pieza.
Le dedicasAl añoFacturadasEstá facturadoSin cobrar
2 h a la semana104 h50 h48,1 %648 €
5 h a la semana260 h50 h19,2 %2.520 €
10 h a la semana520 h50 h9,6 %5.640 €
20 h a la semana1.040 h50 h4,8 %11.880 €

Cinco horas a la semana no es nada raro para alguien que vende por internet. Y a ese ritmo solo el 19 % de tu tiempo está dentro del precio. Las otras 210 horas del año, valoradas a tus propios 12 € la hora, son 2.520 € de trabajo que regalas.

Si le echas diez horas a la semana, que es media jornada de fin de semana más algunas tardes, bajas al 9,6 %.

Qué pasaría si lo cobraras todo

La reacción lógica es: pues lo meto en el precio. Vamos a ver qué sale si repartes todas tus horas entre las doscientas piezas.

La pieza de referencia si repartieras todas tus horas del año entre 200 piezas, a 12 € la hora.
Le dedicasMinutos por piezaMano de obraCostePrecio
Lo que cobras hoy153,00 €5,11 €7,66 €
2 h a la semana316,20 €8,31 €12,46 €
5 h a la semana7815,60 €17,71 €26,56 €
10 h a la semana15631,20 €33,31 €49,96 €

Ahí está el problema de frente. A cinco horas semanales, la pieza que vendes por 7,66 € tendría que costar 26,56 €. Es tres veces y media el precio.

Puedes abrir las dos y verlo: con 31 minutos y con 78 minutos.

Y ese precio no se vende. Nadie paga 26,56 € por una pieza impresa de 60 gramos que puede encargar en otro sitio por diez. Así que la respuesta «lo meto en el precio» no sirve: la cuenta es correcta y la conclusión es que el negocio, a ese volumen, no da para pagar esas horas.

Lo que vale tu hora de verdad

Démosle la vuelta, que es la forma honesta de verlo. En lugar de preguntarnos cuánto habría que cobrar, preguntémonos cuánto estás cobrando ya.

Doscientas piezas a 7,66 € son 1.533 € de ingresos al año. De ahí salen 422 € de material, luz, máquina y fallos.

Quedan 1.111 € para pagar tu tiempo. Si le dedicas cinco horas a la semana, son 260 horas al año:

1.111 € ÷ 260 h = 4,27 € la hora.

Esa es tu tarifa real. No los 12 € que pone la calculadora: 4,27 €.

Y conviene decir lo que eso significa sin adornos: está por debajo de cualquier salario mínimo del entorno en el que probablemente vivas. Si el objetivo de esto era ganarte la vida, con esos números no se gana.

Lo que arregla ese número

Antes de ver las salidas conviene entender por qué sale 4,27 € y no otra cosa. La clave está en que tus horas se dividen en dos tipos muy distintos.

Están las horas de producción, que son 15 minutos por pieza y crecen con el número de piezas. Y están las otras — aprender, montar la tienda, hacer las fotos, contestar — que a cinco horas semanales son unas 210 al año y que no crecen apenas aunque vendas el doble.

Eso cambia todo, porque significa que esas 210 horas se reparten entre más piezas según creces:

Lo que acaba valiendo tu hora según cuántas piezas vendas, manteniendo las 210 horas anuales que no dependen del volumen y el precio de 7,66 € por pieza.
Piezas al añoHoras totalesTe quedaTu hora
200260 h1.111 €4,27 €
400310 h2.222 €7,17 €
800410 h4.444 €10,84 €
1.600610 h8.888 €14,57 €

Mira lo que pasa: duplicar las piezas no duplica las horas. De 200 a 400 piezas vendes el doble y solo trabajas 50 horas más, porque las 210 de aprender y montar ya estaban hechas. Por eso tu hora pasa de 4,27 € a 7,17 €.

Y a 990 piezas al año — unas diecinueve a la semana — cruzas los 12 € la hora que esta calculadora da por supuestos. A partir de ahí estás cobrando lo que dices que cobras.

Esta es la razón de fondo por la que tantos proyectos de impresión 3D no llegan a nada: no es que los precios estén mal, es que el volumen es demasiado bajo para repartir las horas fijas. Y el volumen bajo no se arregla subiendo el precio; se arregla vendiendo más, o dedicándole menos horas fijas.

Las tres salidas, y solo hay tres

Cuando la cuenta no sale, las opciones son pocas y conviene mirarlas de frente.

Una: más piezas. Es lo que acabamos de ver: las horas fijas se reparten entre más unidades. Esta tabla lo dice en el otro sentido, el práctico: cuántas piezas harían falta para que tus horas cuadren con los quince minutos que ya cobras.

Piezas al año que harían falta para que tus horas cuadren con los 15 minutos por pieza que cobras.
Si le dedicasPiezas al añoA la semana
2 h a la semana4168
5 h a la semana1.04020
10 h a la semana2.08040

Dos: menos horas. No trabajando peor, sino quitando lo que no hace falta. Repetir modelos que ya tienes laminados, usar las mismas fotos, dejar de rediseñar cada encargo desde cero. La fila de 2 h a la semana sale casi cuadrada: 416 piezas al año son ocho a la semana, y eso es alcanzable.

Tres: aceptar que parte es afición. Y es una respuesta perfectamente válida, siempre que sea una decisión y no un descuido. Si de tus cinco horas semanales dos son trabajo y tres son el rato que te gusta, no hay nada que arreglar. Lo que no vale es creer que estás ganando 12 € la hora cuando estás ganando 4,27 €.

Qué sí deberías meter en los quince minutos

Dicho todo lo anterior, hay horas que sí pertenecen a la pieza y que mucha gente deja fuera por despiste. Esas hay que meterlas, y son las que empujan los 15 minutos hacia arriba:

  • Quitar los soportes y lijar. Es tiempo de esa pieza concreta. Si te lleva cinco minutos, son cinco minutos que van al campo, y cuestan 1,00 €: lo tienes medido en cuánto cuesta el plástico que tiras.
  • Empaquetarla. También es de la pieza, y también suele andar por los cinco minutos.
  • Laminar, si el modelo es nuevo. Si es un encargo a medida, ese rato es suyo entero. Si es un modelo que repites, se reparte entre todas las veces que lo imprimas.

Lo que no va ahí es el tiempo de diseñar un modelo que vas a vender muchas veces: eso se cobra aparte y tiene su propia cuenta en cómo cobrar el tiempo de diseño.

Si sumas limpieza y empaquetado, los 15 minutos por defecto se quedan cortos para casi cualquiera. Veinticinco minutos es una cifra más realista para una pieza con soportes que se envía por correo.

Cómo medir lo tuyo esta semana

No hace falta llevar un control detallado. Hace falta una semana de honestidad.

Uno. Durante siete días, apunta en el móvil cada rato que dediques a esto. Solo el número de minutos, nada más. Incluye los diez minutos de laminar mientras cenas y la media hora del domingo contestando mensajes.

Dos. Suma y multiplica por 52. Esas son tus horas al año.

Tres. Coge lo que ingresaste el año pasado, réstale todo lo que no sea tu tiempo — filamento, electricidad, envíos, repuestos, comisiones — y divide entre tus horas.

Ese número es tu tarifa real. Si te sale por encima de los 12 € que usa esta calculadora, enhorabuena, y súbete el precio de la mano de obra. Si te sale 4,27 €, ya sabes cuál de las tres salidas te toca.

Lo importante no es que el número sea alto. Es que lo conozcas: no se puede decidir si algo compensa sin saber lo que se está cobrando por hacerlo.

¿Quieres el número exacto de tu caso? calculadora de coste de impresión 3D hace la cuenta completa con tu filamento, tu tarifa de la luz y tu impresora, y te deja el presupuesto listo para copiar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hay que cobrar por una pieza impresa en 3D?

Las guías de este sitio usan 15 minutos por pieza a 12 € la hora, que son 3,00 € de los 5,11 € que cuesta la pieza de referencia.

Con limpieza de soportes y empaquetado, 25 minutos es una cifra más realista para una pieza que se envía por correo.

¿Qué porcentaje de mis horas estoy facturando?

Vendiendo 200 piezas al año con 15 minutos cobrados por pieza, facturas 50 horas al año. Si le dedicas cinco horas a la semana, eso es el 19,2 % de tu tiempo.

A diez horas semanales baja al 9,6 %: nueve de cada diez horas que echas no están dentro de ningún precio.

¿Cuánto vale de verdad mi hora vendiendo impresiones 3D?

Con 200 piezas a 7,66 €, los ingresos son 1.533 € al año y los costes de material, luz, máquina y fallos 422 €: quedan 1.111 € para tu tiempo.

Repartidos entre las 260 horas de dedicar cinco horas semanales, salen 4,27 € la hora.

¿Puedo meter todas mis horas en el precio?

La cuenta se puede hacer, pero el resultado no se vende: a cinco horas semanales la pieza tendría que costar 26,56 € en vez de 7,66 €, tres veces y media más.

Lo que dice ese número no es que haya que subir el precio, sino que el negocio a ese volumen no da para pagar esas horas.

¿Cuántas piezas hay que vender para que las horas cuadren?

Dedicándole dos horas a la semana, 416 piezas al año, que son ocho a la semana. Dedicándole cinco horas, 1.040 al año, o sea veinte a la semana.

Funciona porque las horas de aprender, fotografiar o montar la tienda son casi las mismas vendiendo 200 piezas que vendiendo 800.

¿Qué trabajo va dentro de los minutos por pieza?

Lo que es de esa pieza concreta: quitar soportes, lijar, limpiar y empaquetar. Cinco minutos de limpieza son 1,00 € a 12 € la hora.

No va ahí el tiempo de diseñar un modelo que venderás muchas veces: eso se cobra aparte.

¿Es malo que parte del tiempo no se cobre?

No, siempre que sea una decisión consciente. Mucha gente dedica una parte de sus horas a esto porque le gusta, y eso es perfectamente válido.

Lo que no vale es creer que ganas 12 € la hora cuando ganas 4,27 €: sin saber el número no se puede decidir nada.

¿Cómo mido las horas que dedico de verdad?

Durante una semana, apunta en el móvil los minutos de cada rato que dediques, incluidos los diez minutos de laminar mientras cenas. Suma y multiplica por 52.

Luego coge lo que ingresaste el año pasado, resta todo lo que no sea tu tiempo y divide entre esas horas.

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